El grupo municipal Villarrobledo En Acción! ha comparecido esta mañana en la Avenida Reyes Católicos para denunciar públicamente lo que califican como “una nueva muestra de improvisación, oscurantismo y desprecio hacia la participación ciudadana” por parte del equipo de gobierno que encabeza el alcalde Valentín Bueno (PP). La denuncia se centra en la supresión del carril bici proyectado en dicha avenida, una infraestructura clave contemplada en el Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS), aprobado en 2022 por el propio Ayuntamiento.
El portavoz de Villarrobledo En Acción!, Rubén Nieves, recordó que esta actuación formaba parte del proyecto de transformación urbana financiado con más de 9 millones de euros, procedentes en su mayoría de fondos europeos, y advertía que “una modificación unilateral de este tipo puede suponer un incumplimiento de los compromisos adquiridos y, por tanto, un riesgo real para el mantenimiento de dicha financiación”.

Desde Villarrobledo En Acción! acusan al equipo de gobierno de haber eliminado el carril bici sin previo aviso ni consulta, alterando el proyecto aprobado y ejecutando una remodelación que contraviene los principios de movilidad sostenible y los acuerdos asumidos en la propia Agenda Urbana local. Nieves subrayó que esta infraestructura ya fue retirada en comisión de obras, sin dar explicaciones convincentes, y sugirió que “la eliminación del carril puede deberse a la intención de habilitar plazas de estacionamiento regulado (zona azul), lo que evidencia una visión cortoplacista y recaudatoria, ajena al interés general”.
Por su parte, el concejal Mario de la Ossa se refirió directamente al alcalde Valentín Bueno, al que acusó de “gobernar de espaldas a la ciudadanía, con una gestión marcada por la falta de transparencia, la improvisación y el abandono del diálogo democrático”.
Durante su intervención, el edil enumeró numerosas deficiencias detectadas en las obras de la avenida: baldosas ya rotas, remates mal ejecutados, parterres cementados, desniveles peligrosos y una evidente falta de accesibilidad en algunos tramos. Además, recordó que los cambios en la obra no han sido consensuados ni siquiera con los grupos municipales, ni con asociaciones vecinales o colectivos afectados, lo que, a su juicio, “viola los principios más básicos de una gestión pública responsable”.
De la Ossa también vinculó esta actuación con la reciente crisis interna del gobierno municipal, que ha visto cómo varios de sus concejales han abandonado el equipo de gobierno “por discrepancias evidentes”, recordando que incluso el anterior concejal de Obras dimitió en medio de esta remodelación.
Ambos representantes concluyeron que Villarrobledo merece otro modelo de ciudad, basado en la sostenibilidad, la participación vecinal y la gestión transparente. Anunciaron que solicitarán explicaciones oficiales por escrito y explorarán las vías necesarias para exigir responsabilidades políticas y, si corresponde, legales, por lo que consideran un posible fraude a los fondos públicos y un atentado contra el futuro del municipio.