Si este domingo se despiertan con ganas de quedarse cinco minutitos más en la cama, están de enhorabuena… ¡porque van a tener una hora entera de regalo! Eso sí, no se emocionen demasiado, que no es que el fin de semana vaya a durar más, aunque a alguno seguro que le viene de maravilla. España cambia esta madrugada al horario de invierno y nosotros ya estamos preparados para retrasar el reloj… ¡y adelantar un poquito la hora de irnos a dormir!

El cambio se producirá esta madrugada del sábado al domingo. Cuando sean las tres, los relojes volverán a marcar las dos en la España peninsular y Baleares. Así que sí, este domingo tendrá 25 horas y podremos disfrutar de esos 60 minutos extra que, para algunos, valen más que cualquier regalo. Pero no todo iba a ser alegría para los dormilones. Con la llegada del horario de invierno, amanecerá y anochecerá antes, y eso significa que las tardes irán perdiendo horas de luz. Toca empezar a despedirse de esos ratitos de sol al salir del trabajo y acostumbrarse a que la noche llegue antes de lo que nos gustaría.

Además, aunque ganar una hora de sueño suena estupendamente, nuestro cuerpo puede necesitar unos días para adaptarse al cambio. Las rutinas de descanso, los horarios de las comidas y hasta esa sensación de tener sueño a una hora que no toca pueden verse alterados temporalmente. El objetivo tradicional de estos cambios horarios ha sido aprovechar mejor la luz natural y favorecer el ahorro energético, aunque su utilidad sigue generando debate en Europa.
Así que ya saben: esta noche toca acordarse de los relojes y el domingo, si alguien les pregunta por qué tienen tan buena cara, ya tienen la excusa perfecta: ¡han dormido una hora más! Aunque cuidado, porque esa hora extra se acaba… y el lunes el despertador no perdona. Y ustedes, ¿son más de disfrutar de una hora extra entre las sábanas o de aprovechar la luz del sol hasta el último minuto?