Villarrobledo volverá a tener cine después de cuatro años sin este servicio, pero lo hará en unas condiciones económicas muy diferentes. Villarrobledo En Acción denuncia que el Ayuntamiento ha pasado de recibir hasta 7.200 euros anuales de las empresas que proyectaban películas en la Casa de la Cultura a tener que pagar ahora 8.400 euros en tan solo seis meses para recuperar el servicio.
El portavoz de la formación municipalista, Rubén Nieves Fernández, considera una buena noticia que los vecinos y vecinas puedan volver a disfrutar del cine sin tener que desplazarse a localidades cercanas. Sin embargo, critica que el Partido Popular haya tardado cuatro años en ofrecer una solución y que la recuperación llegue ahora con un coste para las arcas municipales.
«Antes las empresas venían a Villarrobledo y pagaban al Ayuntamiento hasta 7.200 euros al año por proyectar películas en la Casa de la Cultura. Ahora, después de cuatro años sin cine, somos nosotros quienes tenemos que pagar 8.400 euros. Hemos pasado de ingresar dinero a gastarlo, y el PP debe explicar cómo hemos llegado hasta aquí», señala Nieves.
Desde Villarrobledo En Acción quieren aclarar que la ausencia de cine no se debió a que la formación se opusiera a este servicio, sino a que presentó un recurso contra la licitación que se pretendía llevar a cabo hace cuatro años, al considerar que el contrato no se ajustaba a la legalidad. Según recuerda Nieves, el secretario del Ayuntamiento respaldó los argumentos planteados y todos los partidos políticos representados en la Junta de Gobierno votaron a favor de resolver aquella licitación, incluido el Partido Popular.
«El PP intenta responsabilizarnos de que Villarrobledo se quedara sin cine, pero omite un detalle importante: todos los partidos votamos a favor de resolver aquella licitación y el secretario municipal nos dio la razón. Nosotros queríamos que hubiera cine, pero también que se hicieran las cosas conforme a la legalidad», explica el portavoz.

La formación considera que, una vez resuelta aquella licitación, el equipo de Gobierno dispuso de tiempo suficiente para buscar una alternativa y evitar que la ciudadanía estuviera cuatro años sin este servicio. A su juicio, se podrían haber estudiado distintas fórmulas, tanto de gestión pública como con la participación de asociaciones interesadas.
«Nadie está en contra de que vuelva el cine; al contrario, es una actividad cultural que Villarrobledo necesita. Lo que denunciamos es que hayan pasado cuatro años sin una solución y que, cuando finalmente lo recuperan, el Ayuntamiento tenga que pagar por algo que antes le generaba ingresos», afirma Nieves.
Un contrato que termina justo después de las elecciones municipales.
Villarrobledo En Acción pone también el foco en la duración del nuevo contrato, que finalizará el 30 de mayo de 2027, apenas una semana después de las elecciones municipales. Para la formación, esta fecha hace necesario que el equipo de Gobierno explique qué planificación existe y cómo piensa garantizar la continuidad del cine una vez terminado el contrato.
«Cuatro años sin cine y, cuando se acercan las elecciones, llegan las prisas para recuperarlo. Pero ahora pagamos 8.400 euros y el contrato termina una semana después de votar. Los vecinos tienen derecho a preguntarse por qué ahora y, sobre todo, qué va a pasar después», manifiesta Nieves.
La formación municipalista reclama también que el Ayuntamiento aclare de qué partida presupuestaria saldrán los 8.400 euros y si este gasto afectará a otras actividades culturales o municipales. Considera que la ciudadanía merece conocer tanto el coste del servicio como las razones por las que no se recuperó antes.
«No basta con anunciar que vuelve el cine. Hay que explicar cuánto cuesta, de dónde sale el dinero y qué garantías tenemos de que no volveremos a quedarnos sin este servicio dentro de unos meses. La cultura importa, pero también importa gestionar bien el dinero público», añade el portavoz.
Villarrobledo En Acción insiste en que su crítica no va dirigida a la recuperación del cine, sino a la gestión del Partido Popular y a la falta de soluciones durante estos cuatro años. La formación defiende que Villarrobledo necesita una oferta cultural estable, planificada y económicamente justificada.
«El cine vuelve, sí, pero más caro para los vecinos y después de cuatro años de espera. Y cuando vemos que el contrato termina justo después de las elecciones, lo mínimo que podemos exigir es transparencia y explicaciones. Villarrobledo merece algo más que soluciones que llegan tarde», concluye Rubén Nieves Fernández.