La diputada autonómica del Partido Popular de Castilla-La Mancha, María Gil, ha advertido de problemas “crónicos” en la educación de Castilla-La Mancha y exige a García-Page “medidas reales” para las familias, alumnos y docentes.
Gil ha lamentado que, después de casi 11 años de gobierno socialista bajo Emiliano García-Page, los datos demuestran un claro retroceso educativo, con los peores resultados académicos a nivel nacional y un abandono escolar temprano por encima de la media española.

Entre las principales críticas, la diputada ha destacado: los recortes en escuelas oficiales de idiomas, ciclos bilingües de FP y educación de adultos; menos becas de comedor escolar, “2.000 menos que el curso pasado, además de un incremento del precio del menú hasta los 5,40 euros”; el incumplimiento de promesas en la gratuidad de la educación infantil de 0 a 3 años, “reducida solo a 2-3 años y únicamente en municipios pequeños”; la falta de recursos en inclusión educativa, “con plantillas insuficientes de fisioterapeutas y enfermeros escolares para más de 1.000 centros”; infraestructuras abandonadas, “con colegios apuntalados o recién inaugurados con deficiencias graves, y un recorte del 50% en las inversiones educativas en los Presupuestos de 2025”; así como, “una gestión deficiente en el proceso selectivo de enseñanzas medias, suspendido cautelarmente por el Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha”.
La diputada regional del Partido Popular de Castilla-La Mancha, María Gil, ha resaltado que la comunidad educativa demanda “soluciones reales y no más propaganda”.