La portavoz del Partido Popular de Castilla-La Mancha, Alejandra Hernández, ha denunciado este miércoles en Villarrobledo “uno de los mayores ataques que está sufriendo el campo de Castilla-La Mancha en décadas” por parte del Gobierno regional de Emiliano García-Page y del Partido Socialista.
Hernández ha criticado que el PSOE de Castilla-La Mancha “ha decidido ponerse del lado del socialismo en Bruselas y del Ministerio de Transición Ecológica antes que del lado de los agricultores de nuestra tierra”, en referencia a la postura mantenida sobre la Directiva Marco del Agua.
La dirigente popular ha advertido de que, si no se amplían hasta 2032 los plazos establecidos en la normativa europea, “el Alto Guadiana y amplias zonas de La Mancha podrían entrar en un proceso irreversible de deterioro económico y despoblación”. En este sentido, ha asegurado que la finalización del horizonte actual en 2027 podría provocar “el cierre de miles de explotaciones agrarias, la pérdida de derechos históricos de riego y graves restricciones para el regadío”.
Según ha explicado, esta situación afectaría a más de 4.500 explotaciones agrarias, 20.700 hectáreas de riego y alrededor de 1.800 pozos vinculados a explotaciones prioritarias, con un impacto “devastador” sobre el empleo, la renta agraria y el futuro de los municipios rurales.

Hernández también ha acusado al PSOE regional de “dar la espalda” al diálogo tras votar en contra, la pasada semana en las Cortes regionales, de la creación de una comisión de estudio sobre el agua propuesta por el Partido Popular. Una comisión que, según ha recordado, pretendía reunir a organizaciones agrarias, cooperativas, regantes, expertos, la Universidad de Castilla-La Mancha y grupos políticos para buscar soluciones conjuntas.
Asimismo, ha criticado que eurodiputados socialistas de Castilla-La Mancha, entre ellos la eurodiputada Cristina Maestre, hayan firmado en Bruselas una carta solicitando que no se modifique la Directiva Marco del Agua, algo que, a juicio del PP, “supone pedir más restricciones y más imposiciones para el campo castellanomanchego”.
La portavoz popular ha defendido la posición del presidente regional del PP, Paco Núñez, basada en “una defensa prioritaria de los intereses hídricos de Castilla-La Mancha” y ha insistido en que “el agua debe ser un elemento generador de riqueza y no de confrontación”.
Finalmente, Hernández ha lamentado la situación que atraviesa el sector agrario de la región, marcada —ha dicho— por el incremento de costes, la pérdida de rentabilidad y la falta de relevo generacional. “Sin agua no hay agricultura, sin agricultura no hay pueblos y sin pueblos Castilla-La Mancha no es nada”, ha concluido.