El ayuntamiento de Villarrobledo ha presentado hoy el programa “Municipios Cardiosaludables”, una iniciativa orientada a formar a la población en reanimación cardiopulmonar (RCP) y en el uso de desfibriladores externos semiautomáticos, con el objetivo de avanzar hacia un municipio “cada vez más cardioprotegido”.
La concejala de Bienestar Social, Cristina García, ha destacado la importancia del proyecto, subrayando que “en España se producen más de 30.000 paradas cardiorrespiratorias fuera del ámbito hospitalario, y la supervivencia es inferior al 10%”. En este sentido, ha recalcado que “la actuación en los primeros cinco minutos puede multiplicar por cuatro las posibilidades de supervivencia”, defendiendo la necesidad de extender la formación a toda la ciudadanía.
Asimismo, ha señalado que el programa da un paso más respecto a ediciones anteriores, en las que se trabajaba principalmente en centros educativos, y ahora se abre a toda la población mediante talleres prácticos. “Aprender RCP es sencillo, útil y puede marcar la diferencia en una situación crítica”, ha añadido.
La concejala ha agradecido la implicación de la Diputación de Albacete, de la Universidad de Castilla-La Mancha y del servicio municipal de Deportes, así como la colaboración de centros educativos, asociaciones y colectivos locales que ya han mostrado interés en participar.

Por su parte, el coordinador de Deportes, Lorenzo Belmar, ha explicado el desarrollo de los talleres, que tendrán carácter eminentemente práctico. “Nunca sabemos cuándo vamos a necesitar este conocimiento”, ha señalado, recordando su propia experiencia personal: “Si yo hubiese estado solo aquel día, aquel niño no habría sobrevivido”.
Belmar ha detallado que las sesiones se celebrarán el 15 de junio en el Pabellón Pintores, con grupos diferenciados: de 17:00 a 17:30 horas y de 17:30 a 18:00 horas para menores, y a las 18:00 y 19:00 horas para adultos. En los talleres se utilizarán maniquíes de práctica y desfibriladores de entrenamiento, permitiendo una formación completamente práctica y accesible.
“El curso para adultos dura aproximadamente una hora y no solo incluye RCP, sino también el uso del desfibrilador. Es una formación que no se olvida y que puede salvar vidas”, ha destacado Belmar, quien ha animado a toda la ciudadanía a participar, sin necesidad de pertenecer a ningún colectivo concreto.