La vendimia avanza a un ritmo inusual en Villarrobledo, marcada este año por las elevadas temperaturas y la falta de humedad. Una situación que ha obligado a los agricultores a acelerar la recogida de la uva para evitar que el calor siga provocando mermas en el fruto y que también está poniendo a prueba la capacidad de las bodegas para recepcionar y procesar toda la producción. Pepe Parra ha explicado que la vendimia está avanzando de una forma especialmente rápida debido a las temperaturas y a la falta de humedad. Según ha señalado, nunca había vivido una campaña que avanzara a este ritmo, con prácticamente todas las variedades en condiciones de ser recogidas al mismo tiempo. Esta circunstancia está generando una importante presión sobre las instalaciones de la cooperativa. Bodegas Don Octavio ya ha recibido cerca de 20 millones de kilos de uva cuando todavía no ha terminado agosto, una cifra que el presidente de la cooperativa considera excepcional y que obliga a trabajar al límite de la capacidad de la bodega.

A pesar de las dificultades, el presidente de Bodegas Don Octavio ha asegurado que la campaña está evolucionando de forma positiva en términos generales, aunque ha insistido en que el calor está obligando a acelerar los trabajos para evitar que la uva continúe perdiendo peso. Parra ha destacado además el esfuerzo de los agricultores y socios de la cooperativa, que en algunos casos están afrontando esperas de cuatro y cinco horas para poder descargar la uva. A pesar de las dificultades, el presidente de Bodegas Don Octavio ha asegurado que la campaña está evolucionando de forma positiva en términos generales
Pedro Antonio Ruiz Santos ha puesto el foco en el carácter excepcional de esta vendimia. El delegado ha recordado que, tradicionalmente, las variedades más tempranas comenzaban a recogerse durante el mes de agosto, pero de manera escalonada, mientras que la campaña se generalizaba habitualmente a mediados de septiembre. Ruiz Santos ha puesto en valor precisamente el trabajo que se realiza en instalaciones como Bodegas Don Octavio, donde cada variedad sigue un proceso independiente y cuenta con su correspondiente trazabilidad.

El delegado ha recordado además el proceso de unificación de las antiguas cooperativas de Villarrobledo y ha destacado la capacidad del sector para superar etapas complicadas gracias a la unión de los agricultores.

La visita a Bodegas Don Octavio ha servido, en definitiva, para constatar sobre el terreno la presión que está soportando el sector durante una vendimia adelantada y especialmente rápida. Tanto desde la cooperativa como desde la Junta se ha coincidido en la necesidad de seguir trabajando de manera conjunta para afrontar los retos derivados del calor, la disponibilidad de agua, los costes y la rentabilidad de la producción.