El concejal del Grupo Municipal Socialista en el Ayuntamiento de Villarrobledo, Francisco David Fernández, ha ofrecido una rueda de prensa para denunciar el estado de abandono en que se encuentran los pabellones deportivos municipales de la ciudad. La comparecencia ha tenido lugar precisamente en el polideportivo del barrio Socuéllamos, una instalación que, según ha explicado el edil, hace apenas tres años se cambió la pista con una inversión de 40.000 euros por medio de una subvención de la Diputación de Albacete y que a día de hoy es una pista en la que no se puede realizar ningún deporte.
Fernández ha atribuido esta situación a que no se ha mantenido ni se ha tratado como debería esta superficie deportiva y ha señalado directamente al equipo de gobierno: «Es un resultado de la dejadez del equipo de gobierno de Valentín Bueno». Asimismo, ha detallado que este pabellón tiene goteras, las cuales no se arreglan, y además se filtra agua a través de las paredes.

El concejal socialista ha subrayado que el deporte necesita inversión, también necesita el mantenimiento, la planificación y, sobre todo, instalaciones que puedan utilizarse con seguridad y normalidad. En este sentido, ha denunciado que Villarrobledo cuenta con pabellones municipales donde existen problemas de goteras que siguen sin solucionarse de manera definitiva. Según ha relatado,
son ya varios años en los que los clubes y los deportistas locales se quejan de las goteras en pabellones como el del Virgen de la Caridad, el del barrio Asturias, el de los Pintores y en este pabellón en el barrio de Socuéllamos, donde siempre que llueve se forman charcos debido a las goteras que existen y que el alcalde, Valentín Bueno, y su equipo de gobierno todavía no han sido capaces de arreglar.
Fernández ha insistido en que «una pista deportiva municipal tiene que permitir que los clubes puedan desarrollar su actividad en condiciones adecuadas y con seguridad». En esta línea, ha puesto el foco en otro caso concreto: el pabellón polideportivo del barrio de los Pintores, que fue remodelado hace tres años con un presupuesto de 367.000 euros, y señala que desde su remodelación ya contempla desperfectos.