El centro Neurovilla de Motilla del Palancar cumple cerca de dos años prestando atención a personas con Parkinson y otras enfermedades neurodegenerativas de toda la comarca. Un recurso que nació para acercar las terapias especializadas a los municipios más pequeños y que actualmente atiende a más de un centenar de personas. La responsable de la Asociación de Parkinson de Villarrobledo ha puesto en valor el crecimiento de este proyecto y el respaldo recibido para poder llevar las terapias hasta los pueblos.
Cati Haro destaca que la puesta en marcha de Neurovilla permitió dar respuesta a una necesidad que ya habían detectado en la comarca y que, dos años después, están llegando a muchas personas que, de otra manera, no recibirían este tipo de atención.
La visita al centro ha contado también con la presencia de la consejera de Bienestar Social de Castilla-La Mancha, que ha conocido de primera mano las terapias que se desarrollan en Neurovilla. La consejera ha destacado la importancia de la colaboración entre la administración y las entidades sociales para garantizar estos recursos en los municipios más pequeños.

En Castilla-La Mancha existen más de 1.200 plazas destinadas a la atención de personas con Parkinson, a las que se suman los Servicios de Promoción de la Autonomía Personal, los SEPAP. En la provincia de Cuenca hay siete servicios de este tipo, tres de ellos gestionados por la Asociación de Parkinson de Villarrobledo, que permiten atender a más de 450 personas.
Un modelo que busca, precisamente, acercar los recursos a las zonas rurales y garantizar que vivir en un municipio pequeño no suponga renunciar a servicios especializados. Neurovilla se suma así a los recursos con los que la Asociación de Parkinson de Villarrobledo atiende ya a más de mil personas entre sus dos centros.